El programa para la adopción de redes de pesca selectivas que cuentan con excluidores para tortugas y la vaquita marina entre la comunidad de pescadores ribereños del Alto Golfo de California fomentado por el Gobierno Federal mexicano, se está hundiendo en el fracaso.
Con ello no sólo está naufragando el esfuerzo de técnicos pesqueros y conservacionistas preocupados por reducir la captura incidental de especies en peligro de extinción como la vaquita marina, sino que además los pescadores locales navegan a contracorriente en su actividad productiva, de la que cada año obtienen menos volumen de pescados y mariscos.
La red selectiva RS-INE-MX conocida entre los pescadores del Alto Golfo como "chango ecológico" asemeja a una pequeña red de arrastre con un embudo final en donde se instala un dispositivo para que las vaquitas marinas que accidentalmente entren a la red tengan la posibilidad de escapar y evitar morir asfixiadas, pues la vaquita es un mamífero. Las tortugas marinas que se alimentan bajo el mar también pueden escapar por el dispositivo de la red y salir a respirar para evitar la muerte.
Hasta aquí la idea es buena: con la red se evita que la vaquita marina quede atrapada en las redes que provocan su muerte, lo que representa un respiro para esta diezmada especie endémica de esta región marina y de la que se ha estimado no quedan más de 250 ejemplares, un número que la coloca al borde de la extinción.
Él es uno de los 40 pescadores de esta comunidad pesquera que ingresaron desde hace más de un año en el Programa de Reconversión Tecnológica para cambiar el uso de la tradicional red de pesca conocida como "chinchorro", donde por años han muerto vaquitas marinas al quedar atrapadas.
Los pescadores se alinearon al programa firmando un convenio con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la responsable de la vigilancia de la Reserva de la Biósfera del Alto
La defensa del manglar y del resto de los recursos naturales, así como la oposición a la desenfrenada entrega de las zonas costeras a grandes inversionistas, pone en peligro la vida de los activistas ambientales, según lo han dado a conocer unas 120 organizaciones de una veintena de países.
El Movimiento Mexicano de Afectados por las Represas (MAPDER), abandera la protesta y la exigencia de que sean respetados los derechos humanos, el cumplimiento del estado de derecho, alto a las amenazas de muerte, el respeto a la normatividad internacional en la construcción de represas y que sean realizadas consultas públicas, previas, a las comunidades que se pretende expulsar de sus lugares de origen por la construcción de esta infraestructura.
La oposición de las más de un centenar de organizaciones, entre las que se conjuntan de todas las entidades federativas del país, es por las pretensiones del gobierno federal de construir la hidroeléctrica Las Cruces en territorio nayarita, sin considerar los graves efectos que tendrá sobre los ríos, la vegetación, la fauna y los derechos de los pueblos ahí asentados.
Se estiman que no quedan más de 250 ejemplares de la
vaquita marina. (Foto: Jesús Camacho)"Nos prometieron una red con la que podríamos seguir subsistiendo, pero con esta red no pudimos capturar ni un sólo kilo de camarón", reclama Ocegueda.
La red ecológica, sostienen los pescadores locales, no funciona para la captura de camarón, la principal especie comercial que se explota en las pesquerías de la región; además, el uso de la nueva red implica mucho más gasto de combustible pues para funcionar se tiene que ir remolcando con las pangas para filtrar agua, contrario al tradicional “chinchorro", la cual se extiende en una zona y aprovecha las corrientes marinas para atrapar peces y camarón.
En la próxima temporada de pesca de camarón, que inicia en septiembre, los pescadores del Golfo de Santa Clara han dicho que regresarán al uso de las redes tradicionales, con lo que nuevamente aumentará la posibilidad de que vaquitas marinas queden atrapadas durante sus jornadas de pesca en el Alto Golfo de California.
